Las nueve mejores novelas coreanas para descubrir una literatura diferente

Corea del Sur está de moda. La llamada «ola coreana» ha golpeado de lleno países por todo el mundo con el trepidante ritmo del Kpop, la capacidad de enganchar de los Kdramas y la incuestionable calidad de su cine.

Y esa gran ola, como es normal, arrastra mucho más detrás. Cada vez hay más gente interesada por la gastronomía coreana, su historia, su cultura y, también, por sus novelas. No es algo que marque tendencias ni de lo que, por lo general, se hable en las noticias, pero en los últimos años el público también quiere saber qué se escribe en Corea del Sur y, buenas noticias, las editoriales han respondido a tiempo.

No es que las estanterías estén repletas de novelas coreanas de la noche a la mañana, pero hay suficientes libros como para hacerte una idea de cómo es la literatura de Corea del Sur y profundizar un poco. Te dejamos una selección con  las nueve mejores novelas para descubrir las letras coreanas, lo suficiente como para engancharte y, quién sabe, para que acabes aprendiendo coreano y puedas leer estas obras en su forma original.

Actos humanos, de Han Kang

Estamos ante una de las mejores novelas de la autora Han Kang, quien es, sin duda, uno de los grandes referentes de la literatura coreana. Actos humanos es una obra sobre el significado de la violencia y todo lo que la rodea; ejercerla, sufrirla y vivir con sus consecuencias.

Está inspirada en los sucesos de Gwangju, ciudad natal de la autora, del 18 de mayo de 1980. En ese momento Corea del Sur estaba en plena transición de un gobierno militar dictatorial a otro, encabezado por Chun Dwo-hwan. Mientras tanto, muchos ciudadanos pedían una transición a un modelo democrático, lo que llevó a diferentes protestas y altercados. El más duro de todos tuvo lugar en Gwangju, donde la respuesta del ejército dejó a entre 1000 y 2000 civiles asesinados.

Esta masacre, que todavía está presente en la sociedad surcoreana, es lo que explora Han Kang en Actos Humanos. Lo hace a través de un estudiante que vive los sucesos, pero a este protagonista que hace de hilo conductor, le suma la experiencia de otras personas que añaden diferentes perspectivas. Es, como decíamos al principio, una obra que reflexiona acerca de qué supone ejercer la violencia, sufrirla y vivir con sus consecuencias, una propuesta que se convirtió en uno de los mejores exponentes de la literatura de Corea del Sur.

Actos humanos

Actos humanosHan KangSunme YoonTapa blanda. Rata. 227 páginas.Comprar

Kim Ji-young, nacida en 1982, de Cho Nam-joo

La novela de Cho Nam-joo se convirtió rápidamente en un éxito en Corea del Sur, especialmente entre el público femenino. Cuenta una historia cotidiana, una vida completamente normal, la de Kim Ji-young. Es una joven que no ha vivido nada especialmente llamativo, nada más y nada menos que lo que gran parte de mujeres surcoreanas de su generación vivieron: una vida con menos oportunidades que los hombres.

Es, en cierto sentido, un reflejo de la vida de la autora, aunque no sea una novela autobiográfica. Nam-joo cuenta con sencillez y claridad los habituales por los que pasaron muchas mujeres al buscar trabajo, o la presión social por encontrar marido y tener hijos a los que dedicarse.

Ella se encarga de cuidar a su hija, sin nadie que la ayude, porque sus suegros viven en Busan y sus padres llevan un restaurante. La niña, desde que cumpliese un año el verano anterior, acude a la guardería que está en la primera planta del edicio donde viven y se queda allí toda la mañana.

Aunque el momento de su publicación, las cosas ya habían cambiado y han seguido cambiando a mejor, la novela es un recuerdo para toda esa generación que, aun teniendo una situación mucho mejor que la de sus madres, siguieron encontrando muchos obstáculos. Y, al mismo tiempo, un llamamiento a las actual y futuras generaciones: que la situación esté mejor no quiere decir que se haya alcanzado la igualdad. Y todo esto en pleno auge del feminismo y el MeToo, con lo que la novela no sólo removió conciencias en Corea del Sur y Asia Oriental, sino que consiguió llevar la literatura coreana por todo el mundo.

Kim Ji-young, nacida en 1982

Kim Ji-young, nacida en 1982Cho Nam-jooTapa blanda. Alfaguara. 160 páginas.Comprar

Lo que nunca sabrás, de Jeong I-hyeong

Un matrimonio acomodado con su vivienda distrito de Gangnam en Seúl lleva una vida aparentemente perfecta. Las cosas les van bien económicamente y tiene una hermosa hija, Yu-ji, con un deslumbrante talento musical que además es esforzada y obediente.

Pero un día Yu-ji desaparece y, el padre, en lugar de notificar a la policía, contrata a un investigador privado, experto en espionaje industrial, para localizarla. De aquí en adelante comienza un hipnótico thriller que no te deja soltar el libro y que plantea numerosas preguntas: ¿era la vida familiar tan ideal como aparentaba?, ¿por qué el padre no quiere involucrar a la policía?

La trama crece y se envuelve con aspectos de la sociedad y la cultura surcoreana, una cualidad que ha llevado a la autora Jeong I-hyeong a convertirse en un éxito de ventas en Corea del Sur y a llevar la literatura coreana más allá de sus fronteras. Si te gustan los thrillers, no te defraudará.

Lo que nunca sabrás

Lo que nunca sabrásJeong I-hyeonTapa blanda. Ediciones B. 385 páginas.Comprar

Pachinko, de Min Jin Lee

Lo de Min Jin Lee ha sido todo un éxito de ventas tanto en Asia como en Occidente desde su publicación. Tanto que ha llamado incluso la atención de Apple TV para hacer una serie de televisión, con un casting de lujo, que se estrenará este año. Pachinko, a pesar de tener ya cuatro años, está más de moda que nunca, y por muy buenas razones.

La autora cuenta la historia de una familia a través de cuatro generaciones cuyo inicio está en la Corea de 1911. Sunja es la hija de una pareja humilde que se queda embarazada de un hombre casado, lo que trae la vergüenza y la ruina sobre su familia. Pero Isak, un sacerdote cristiano, le ofrece una salida: casarse con él y huir a Japón.

Una salvación que conlleva otras muchas dificultades en un país hostil en el que se encuentra sola. Así arranca esa apasionante y cautivadora historia que recorre cuatro generaciones durante ocho décadas. Es una de esas novelas que no podrás dejar de leer, y que está llevando la literatura coreana por todo el mundo.

Pachinko

PachinkoMin Jin LeeTapa blanda. Quaterni. 496 páginas.Comprar

Almendra, de Wong-pyung Sohn

Yunjae es un niño de 16 años poco corriente. Al contrario que los demás, inmersos en una edad en la que cualquier nimiedad desencadena todo tipo de emociones, él no siente nada. No puede porque su amígdala cerebral (encargada de las emociones), es más pequeña que una almendra.

Criado por su abuela y su madre, aprendió a aparentar emociones, a reaccionar ante las emociones de los demás para saber comportarse en sociedad y ser aceptado. Todo se tuerce un día en que un psicópata mata a su familia, dejando a Yunjae solo y sin lágrimas que derramar.

Pero al mismo tiempo el suceso hace que entren en su vida personas de todo tipo que sacudirán su realidad y emocionarán al lector; un antiguo amigo de su madre, una encantadora muchacha y un abusón con más corazón de lo que aparenta.

Ese día hubo un herido y seis muertos. Primero mamá y la abuela. Luego un estudiante universitario que quiso disuadir al hombre. A continuación, dos señores cincuentones que iban al frente de un grupo del Ejército de Salvación y un policía. Y, por último, el propio hombre. Se eligió a sí mismo como el destinatario final de sus cuchillazos indiscriminados. Se clavó el arma bien hondo en el pecho y, al igual que las otras víctimas, murió antes de que llegaran las ambulancias.

Almendra

AlmendraWon-Pyung SohnTapa blanda. Planeta. 256 páginas.Comprar

La plaza, de Cho In-hu

Aquí estamos ante una de las obras cumbres de la literatura coreana contemporánea, y una de las primeras en revolver el panorama literario en Corea del Sur, que abrió las puertas a muchas otras de esta lista. Cho In-hu la publicó tras la revolución de abril de 1960, que derrocó al gobierno autocrático de Syngman Rhee.

Por aquel entonces, la sociedad surcoreana estaba fuertemente traumatizada por los acontecimientos vividos durante el siglo XX. Varios cambios de gobierno y el fin de la dinastía Joseon, la larga ocupación japonesa, la posterior ocupación temporal de la Unión Soviética y Estados Unidos y la final división de la península en dos con una cruel guerra fratricida de la que, por si fuera poco, Corea del Sur salió en primera instancia peor parada.

Cho In-hu plasmó, a través de los ojos de un estudiante que participó en las protestas de abril, en La Plaza muchas de las heridas sin cicatrizar, que no parecían sino acumularse, en la recién estrenada década de los 60. Con el fin del régimen de Rhee, ¿habría espacio para la esperanza de un futuro mejor? La obra fue todo un éxito desde su publicación y no es de extrañar que se considere un hito de la literatura coreana.

La Plaza

La PlazaChoi In-HunTapa blanda. Verbum. 144 páginas.Comprar

Todas las cosas de nuestra vida, de Hwang Sok-yong

Si La Plaza es una buena manera de entender la Corea del Sur de los 50 y cómo la sociedad encaraba la siguiente década, Todas las cosas de nuestra vida lo es para ver la otra cara del despegue económico al que el país se dirigía en los 70. Fue publicado en 2010, pero por un autor que experimentó lo que fue vivir en aquella década.

La novela cuenta la historia de Jeongho, un niño de 14 años al que llaman Ojos Saltones. Vive con su madre, quien no tiene suficientes ingresos y se ve obligada a mudarse con su hijo a Nanjido, la Isla de las Flores. Su evocador nombre es un mero espejismo del pasado, ya que en aquel entonces la basura tomó el lugar de las orquídeas y millares de personas malvivían en chabolas con la esperanza de encontrar un futuro mejor.

La recogida de residuos estaba organizada por distritos y el padre de Ojos Saltones se puso al cargo de una concesión que, aunque pequeña y sin almacén propio, permitía a la gente vivir de la recuperación de residuos urbanos.

La historia de Jeongho y su madre es la de muchos surcoreanos en aquel momento. El país seguía bajo la mano dura de un gobierno militar y, aunque se comenzaron a sentar las bases de la moderna y desarrollada Corea del Sur de hoy, se hizo a expensas del arduo trabajo de muchas familias que apenas podían sobrevivir. A pesar del halo de esperanza de la mejoría económica, el presenta todavía era oscuro sin atisbo de reconciliación con el Norte (el propio autor fue encarcelado cinco años por hablar a favor de retomar relaciones) y con gran parte del país todavía hundido en la miseria.

Todas las cosas de nuestra vida

Todas las cosas de nuestra vidaHwang Sok-yongTapa blanda. Anaya. 208 páginas.Comprar

La vegetariana, de Han Kang

Yeonghye es, aparentemente, una mujer normal e incluso extremadamente corriente. En palabras de su marido, «no tiene ningún atractivo en especial ni defecto en particular». Hace lo que se espera de ella, es atenta y diligente con su esposo cuando éste quiere, pero no porque ella lo desee, sino porque cree que ese es su papel.

Un día no puede más y comienza su metamorfosis (algunos, de hecho, han comparado acertadamente La Vegetariana con la obra de Kafka), que empieza por dejar de comer carne. No se trata esto de un alegato del vegetarianismo, sino una mirada profunda a la complicada mente de Yeonghye, que se nos revela a través de sus horribles, hasta el punto de ser inquietantes, pesadillas.

Pero esta decisión, y otras, la llevan a sufrir incluso más. Lo que podría parecer algo simple, se convierte en un punto de no retorno que desajusta todo equilibrio familiar, si es que había alguno. La violencia y el deseo se abren paso conforme pasan las páginas en una historia tan perturbadora como atrayente. Una de las obras recientes más extrañas y fascinantes de la literatura coreana que, aunque no sea para todos, merece la pena leer.

La vegetariana

La vegetarianaHan KangTapa blanda. Rata. 240 páginas.Comprar

Nuestros tiempos felices, de Gong Ji-yuong

Iuyeong es una joven de la alta sociedad surcoreana. Aunque desde fuera parece tenerlo todo, lo cierto es que no se entiende con su familia, no encuentra fuerzas para vivir y ha intentado suicidarse varias veces. Su deprimente día a día lo sobrelleva a base de alcohol, hasta que su tía, la hermana Mónica, interviene para que su sobrina vuelva a encontrar la felicidad.

Mónica consigue hacer que Iuyeong se involucre con ella en sus labores, y todos los jueves visitan a Iunsu, un condenado a muerte que sólo espera que sus días acaben cuanto antes. Iuyeong y Iunsu acaban conectando cuando se dan cuenta de que ambos han sufrido abusos mentales y físicos, algo que los une y les devuelve la alegría por vivir.

No tienen mucho tiempo porque Iunsu será ejecutado, pero juntos, cada jueves, aprenden a encontrar en su memoria los tiempos en los que fueron felices. Es una novela dura y conmovedora, que nos enseña que la libertad se puede encontrar dentro de nosotros mismos. Todo un best-seller en Asia y, poco a poco, también en Occidente.

Nuestros tiempos felices

Nuestros tiempos felicesGong Ji-youngTapa blanda. La Esfera de los Libros. 384 páginas.Comprar

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